Con la ayuda de la inteligencia artificial, los robots móviles cooperantes están evolucionando

Los robots móviles autónomos (AMR) trabajan junto con los humanos para crear un entorno de trabajo altamente productivo en el que se hacen cargo de tareas repetitivas y accidentales de manipulación de materiales. Se espera que las ventas de robots móviles aumenten significativamente en todo el mundo en los próximos años, independientemente de la región geográfica y la industria. Nada prueba mejor el éxito de la investigación y el desarrollo continuos que los numerosos productos recientemente desarrollados que están entrando en el mercado de la robótica a un ritmo cada vez más rápido. El siguiente paso en la evolución de los AMR es la incorporación de inteligencia artificial (MI), que permitirá a los robots móviles inteligentes hacer mucho más que nunca como son las Empresas de automatización.

Hoy en día, los robots móviles utilizan sensores y software para orientarse (para determinar dónde y cómo se mueven) y para percibir (para comprender y responder a su entorno). Los datos provienen de escáneres láser integrado, cámaras 3D, acelerómetros, giroscopios, transmisores de rueda y muchas más herramientas para ayudar al robot a tomar la decisión más eficiente posible en cada caso. Estas tecnologías otorgan a los AMR capacidades que pueden ser familiares para la industria automotriz, ya que desempeñan un papel importante en el diseño de automóviles modernos en la actualidad. Después de seleccionar la ruta más eficiente, los robots están informados dinámicamente y son conscientes de su entorno, por lo que pueden evitar obstáculos o personas en su camino y recargarse automáticamente cuando sea necesario.

Al incorporar inteligencia artificial en software y cámaras ubicadas estratégicamente que actúan como sensores extendidos, el líder del mercado en AMR , Robots Industriales Móviles (MiR)permitió a sus robots optimizar su planificación de rutas y su comportamiento durante la conducción. Con la ayuda de cámaras, los robots detectan y reconocen varios obstáculos en movimiento y reaccionan en consecuencia. Por ejemplo, los robots continúan su viaje de la manera habitual después de detectar a un humano, pero se detienen cuando encuentran un vehículo autónomo (AGV) para que el AGV pueda seguir adelante. El robot también puede anticipar rutas bloqueadas y ubicaciones de alto tráfico, por lo que puede volver a planificar su ruta antes de llegar al área en cuestión. Cuando encuentre un objeto nuevo y desconocido, el robot será cuidadoso y estará atento. Primero recopila datos y luego calcula el comportamiento óptimo para aplicar durante los encuentros posteriores.